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Danza, Tragedia, Música de Hildreth Meiere. Detalle del RADIO CITY MUSIC HALL de Nueva York. Santiago Gª Cortés. 2007.
Estados Unidos huele a comida. Cuando uno viaja allí le invade un olor dulzón, indefinido, que no desaparece hasta que te vas. Y no es que no me guste, imagino que cada país tiene su olor y para mí, éste es el suyo.
Es gracioso que un país en el que me huele siempre a comida todo sea “light”. ¡Hasta el pan, que explican que es sin cafeína!
Para mí, el olfato es el más evocador de los sentidos ya que te puede trasportar inmediatamente a un lugar o un instante concreto de tu vida. El olor de la persona a la que deseas, se te queda en el cuerpo y no puedes evitar buscarlo. Hay gente que recuerdas por su olor, por su sabor, por su mirada…
El mundo, ha perdido todas esas sensaciones evocadoras. Todo está apagado por un ruido sordo y permanente que lo oculta todo. Ya no sentimos lo que queremos sino lo que nos dejan.
En esta cultura de la imagen todo es directo, explícito. Un bombardeo continuo, rápido de “frames”, que cada vez son más provocadores, más duros y más simples. No hay lugar para dobles juegos de intenciones.
Ya no hay transparencias, la desnudez es total. Los símbolos, las quimeras, están en peligro de muerte.
La desnudez de la que se desvisten los edificios no deja duda ninguna de la intencionalidad del creador o de sus ocupantes.
Cuando alguien construye su palacio con columnas, triglifos y metopas, evoca un mundo pasado que no le pertenece aunque represente para él símbolo del poder o la riqueza, pero cuando uno construye un cubo entonces ha fabricado un lienzo vacío, inodoro, insípido e incoloro.
Y no creo que sea más honesto desnudar a la arquitectura que vestirla.
Ya no hay tiempo para pensar en la lámpara, en la manilla o en el marco de la puerta. Todo está prefabricado y te lo sirven en un “fast food”. Eso sí, todo “fat free”, o sea inodoro, insípido e incoloro.
Había una vez nueve diosas, hijas de Zeus: Caliope (diosa de la epopeya), Clío (historia), Erato (lírica), Euterpe (música), Melpómene (tragedia), Polimnia (retórica), Talía (comedia), Terpsícore (danza) y Urania (astronomía), que se convirtieron en coches último modelo, en cantantes famosas, en constelaciones,…
Santiago García Cortes (www.arquitecturapuntog.es)
Febrero 2008

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