viernes, 27 de junio de 2008

la viejalente nueva: DIEZ AÑOS DE AMISTAD, CON SIR ALEXANDER FLEMING


No puedo remediarlo; a veces mi memoria es tan sumamente fiel que pareciera como si me hubiera sucedido ayer mismo.

Tenía yo catorce años e intuía, de forma muy clara, cual seria mi destino futuro: la investigación biológica; investigación, al fin...

Me afanaba por apuntar cualquier dato que obtenía tras largas horas de observación solitaria, en la mesa del microscopio...


Dedicatoria que me realizo el maestro, en uno de sus libros y que conservo con especial cariño



Tal era mi obsesión que, cuaderno tras cuaderno, se iban llenando de notas manuscritas, fotografías microscópicas de lo observado e interpretaciones personales de lo sucedido

Mucho debía llamar la atención pues, no sé de que manera, uno de esos cuadernos fue a parar al que, para mi, fue mi primer y decisivo maestro: el profesor Florencio Bustinza, eminente botánico de la época




Artículos relacionados